viernes, 31 de enero de 2014

de-re-pen-te.

y ahí estaba ella, paralizada ante un conjunto de amigos o enemigos que venían a invadirle el alma: la incertidumbre, el miedo y un millón de mariposas en la panza que le revoloteaban con tanta fuerza queriendo salir de su boca para convertirse en todas esas palabras que no podía pronunciar. "sos vos?" quería gritar. pero sólo pudo conformarse con un "será?" al que no le encontró otra respuesta más que un "quizás". no llovía más que en sus ojos, lo suficiente para que una catarata horizontal la trasladara al otro lado del camino, donde temblando muy ansiosa la esperaba su fiel compañera de ruta: la duda.

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